5 de diciembre de 2007

Bueno, ya hace casi dos meses que puse mi primera y única entrada. La verdad es que es más difícil de lo que pensaba. Creo que me cuesta mucho escribir lo que pienso sin pensar demasiado lo que escribo.
Permitidme hoy que sea breve.
Ha sido un día movidillo... un final gris, que sin duda, se tornará en claro cuando menos te lo esperes... Ánimo, eh!!!!!!!

Ahora os dejo bien acompañados... FUERA LUCES!!!!!!!!

16 de octubre de 2007

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

—¡Ayúdame a mirar!

El libro de los abrazos.
Eduardo Galeano